Cómo obtener una ventaja competitiva con las declaraciones nutricionales comparativas

Fatima AragonesBy Fatima Aragones 5 meses agoNo Comments
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Etiquetado Propiedades Nutricionales Comparativas

La normativa que regula el uso de declaraciones nutricionales en el etiquetado de los productos alimenticios permite la realización de comparaciones entre los nutrientes contenidos en distintos productos. Se trata de una referencia en el etiquetado del alimento capaz de genera un gran impacto en el consumidor y que, correctamente realizada, puede ayudarle a decantarse por un producto en concreto y, con ello, generar una ventaja competitiva para la empresa productora

En este sentido, el artículo 9 del Reglamento 1924/2006, de 20 de diciembre, relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos, permite la realización de dichas declaraciones comparativas en los siguientes términos:

  1. Sin perjuicio de lo establecido en la Directiva 84/450/CEE, solamente podrán compararse alimentos de la misma categoría, tomando en consideración una serie de alimentos de dicha categoría. Deberá mencionarse la diferencia en la cantidad de un nutriente o el valor energético, y la comparación deberá hacer referencia a la misma cantidad de alimento.
  2. Las declaraciones nutricionales comparativas deberán comparar la composición del alimento en cuestión en relación con una serie de alimentos de la misma categoría, cuya composición no permita que figure en ellos una declaración, incluidos los productos alimenticios de otras marcas.

El precepto en cuestión plantea ciertas dudas interpretativas, por ejemplo, en torno a si los productos comparados pertenecen a una misma categoría o al modo en que debe reflejarse la declaración nutricional en la etiqueta, lo que puede generar inseguridad a las empresas alimentarias a la hora de diseñar el etiquetado de sus productos.

Para interpretar correctamente la norma, podemos tomar en consideración el documento “Guidance on the implementation of Regulation nº 1924/2006 on nutrition and health claims made on foods”, publicado por la Comisión el 14 de diciembre de 2007, que contiene, entre otras cuestiones, criterios para la realización de declaraciones nutricionales comparativas, y del que destacaremos sus aspectos más importantes.

El primer aspecto a reseñar es que, con independencia de que el objetivo del claim sea el de comparar las características nutricionales de dos alimentos, se trata de una declaración de propiedades nutricionales y, por tanto, debe cumplir con los requisitos establecidos en el Reglamento n.º 1924/2006, entre los que se encuentra la inclusión del claim en el anexo de las declaraciones permitidas.

Según se indica en el documento “Guidance on the implementation of Regulation nº 1924/2006 on nutrition and health claims made on foods“, las únicas declaraciones comparativas incluidas en el mismo son “valor energético reducido”, “mayor contenido de [nombre del nutriente]”, “contenido reducido de [nombre del nutriente]” y “Light/ligero”, por lo que el claim a incluir en el etiquetado debe ceñirse dicha referencia y cumplir los requisitos que se establecen para su empleo, entre los que se encuentra la diferencia mínima que tiene que haber entre las condiciones nutricionales de los productos a comparar.

Otro aspecto a destacar es que el Reglamento n.º 1924/2006 limita el uso de las declaraciones comparativas a alimentos que pertenezcan a una misma categoría, sin determinar ni definir las mismas. La guía elaborada por la Comisión aclara que lo que debe asegurarse es que los grupos de alimentos comparados sean similares en términos del contenido nutricional, así como en lo referente a su frecuencia y/o propósito de consumo, añadiendo que alimentos similares en términos de contenido nutricional general también pueden ser alternativas de consumo.

Dicho documento pone dos ejemplos en cuanto a las categorías de alimentos a comparar, uno en relación a la amplitud de las categorías y otro en cuanto al propósito de consumo. Así, indica que el grupo productos lácteos es demasiado amplio para ser considerado una categoría de alimentos y permitir una comparación apropiada, debiendo ser consideradas como categorías las leches o los quesos.

Asimismo, indica que las mantequillas y las margarinas, ambos productos grasos, son alimentos que los consumidores pueden estar interesados en comparar en cuanto que se trata de productos alternativos. En estos casos, teniendo en cuenta el considerando 21 del Reglamento n.º 1924/2006, una correcta interpretación de los principios generales contenidos en su artículo 3 exigiría que se mencionara explícitamente el producto de referencia de modo que no se induzca a error al consumidor.

Un tercer aspecto a destacar de la regulación es que, según el artículo 9.2 del Reglamento n.º 1924/2006, al realizarse la comparación debe tomarse como referencia una serie de alimentos de la misma categoría cuya composición no permita que figure en ellos una declaración, incluidos los productos alimenticios de otras marcas. Lo que pretende la norma es evitar que una comparación con un solo producto pueda inducir a error al consumidor, al poder no ser dicho producto individual representativo de esa categoría de productos.

En relación con esta cuestión, el documento “Guidance on the implementation of Regulation nº 1924/2006 on nutrition and health claims made on foods” aclara que un producto de una marca específica puede utilizarse como término de comparación cuando sea representativo de los productos de su categoría.

Finalmente, debe tenerse en cuenta que el artículo 9 del Reglamento n.º 1924/2006 obliga también a indicar expresamente la diferencia en la cantidad del nutriente respecto a la misma cantidad de alimento en los productos comparados. Según se indica en el documento “Guidance on the implementation of Regulation nº 1924/2006 on nutrition and health claims made on foods”, dicha mención puede expresarse tanto con un porcentaje como mediante un valor absoluto.

En definitiva, como hemos visto, a la hora de diseñar las etiquetas de aquellos productos respecto de los que quiera destacarse una determinada condición nutricional que no posean otros productos de la misma categoría, las empresas alimentarias deben tener en cuenta todos los requisitos que establece la normativa de referencia aplicable.

Si precisa de orientación en esta materia, el Departamento de Derecho Alimentario de ainia cuenta con abogados expertos que podrán asesorarle y ofrecerle soluciones para que el etiquetado de sus productos cumpla con los requisitos legales.

 

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